Para el aprovechamiento eléctrico de la geotermia es necesaria la presencia de yacimientos de alta o media temperatura, generalmente asociados a un acuífero confinado a alta profundidad y presión o en contacto con magma o rocas calientes.
En todo caso, estos sistemas se basan en la extracción del vapor de agua generado, como efecto del cambio brusco de presión o del calentamiento de las rocas, y uso en turbinas de vapor acopladas a generadores eléctricos.
Para la extracción de este vapor se utilizan sondeos de extracción y reinyección, generalmente denominados dobletes geotérmicos. La reinyección se hace necesaria para mantener el equilibrio del acuífero y evitar su agotamiento.
Dependiendo de la temperatura de extracción del vapor, se utilizan diferentes tecnologías:
1) Centrales de circuito abierto: el vapor extraído del yacimiento, una vez turbinado, se emite al aire o una vez condensado se vierte en cauces fluviales o se reinyecta en el yacimiento.
Existen varios tipos en función de la temperatura del vapor:
Centrales de vapor seco: vapor sin fase liquida. Se utiliza en yacimientos de alta temperatura en los que debido a la presión y la temperatura el agua se encuentra en fase vapor mezclada con otros gases.
Centrales de vapor “flash”: vapor con fase liquida. Se utiliza en yacimientos en los que debido a la presión el agua se encuentra en fase líquida a alta temperatura. Al extraerla y disminuir la presión se obtiene una cierta cantidad de vapor mezclado con agua. Esta última hay que extraerla para evitar el deterioro de la turbina.
2) Centrales de circuito cerrado o de ciclo binario: el vapor u agua geotérmica se utiliza para convertir en vapor otro fluido con menor punto de ebullición con el que se alimenta en circuito cerrado una turbina.
Se utiliza en el rango de mayor temperatura de los yacimientos de media temperatura o cuando el vapor contiene sales u otras partículas que pueden deteriorar la turbina. El rendimiento de todo el sistema es inferior al de las centrales vistas anteriormente, debido a las pérdidas de calor en el intercambiador y a la eliminación de las partículas contenidas en el fluido geotérmico.