La clausura de una instalación nuclear o radioactiva es el conjunto de actividades que se deben llevar a cabo en un emplazamiento para dejarlo en un estado seguro sin riesgos para las personas y el medio ambiente, y que, posteriormente, la zona se pueda utilizar para cualquier otra actividad.
En España, la empresa ENRESA ha clausurado y restaurado en los últimos años diversas instalaciones relacionadas con el ciclo del combustible nuclear: diversas minas de uranio, la fábrica de uranio de Andújar, en Jaén y la Central Nuclear de Vandellós I, en el Baix Camp.
La clausura de una mina de uranio consiste en la restauración de los terrenos afectados por las tareas mineras, el sellado de los pozos y las galerías, la eliminación de los equipos y los edificios, y finalmente, la reforestación de la zona, de manera que vuelva a quedar integrada en el entorno.
La fábrica de uranio de Andújar, era una instalación utilizada para obtener concentrados de óxidos de uranio a partir del mineral. Los materiales a descontaminar eran estériles con bajas concentraciones de isótopos radioactivos naturales que procedían del mineral original.
Los trabajos de desmantelamiento consistieron en descontaminar y trocear equipos y en demoler edificios y construcciones, colocando los restos dentro de un dique donde fueron compactados y mezclados con inertes. A continuación se estabilizaron en el dique y se plantó vegetación autóctona en la zona, permitiendo que se integrase en el paisaje.